Cuando se acerca el periodo estival y con él las vacaciones de verano, a los padres, por muy duro que parezca, les afloran una serie de preguntas y conflictos internos con sentimientos contrapuestos respecto a los  hijos y el tiempo libre que ellos tanto ansían durante todo el curso y que por otro lado se merecen. Los padres que tenéis hijos entre los 8 y 17 años lo entenderéis perfectamente,  me refiero a esta franja de edad, y en general a todas….

Mientras que ellos desde el mes de mayo cuentan cada mañana lectiva los días que quedan de colegio o instituto, los que faltan para sus deseadas vacaciones, en la cabeza de los adultos se desmorona el orden, la armonía adquirida durante todo el curso: horarios para todo, normas, menús… y en este momento todo se puede volver un caos, porque aunque por un lado las vacaciones son necesarias, los seres humanos necesitamos unos horarios y seguir unas normas para que todo funcione sino sería una locura. Si además trabajas (como es el caso de la mayoría de los padres y tutores) el caos retumba en la cabeza con más fuerza… ¿Quién los va a cuidar como yo?, ¿Solos todo el día en casa? ¿Pueden hacer todo lo que quieran solo porque son las vacaciones de verano? ¿Deben tener horarios, para levantarse y acostarse por ejemplo? ¿Es bueno tanto tiempo libre? ¿Pueden disfrutar del verano sin convertir su rutina diaria en una utopía? ¿Soy mala madre por desear que las vacaciones se acorten?

Aparecen varias opciones: mandarlos al pueblo con la familia con los abuelos, los tios…, los abuelos encantados pero a medida que los niños llegan a la adolescencia esto se les hace más pesado, unos días encantados y más si coinciden con las fiestas del pueblo, pero hay una opción muy esperada por los hijos y creo que bastante y cada vez más compartida por los padres: los campamentos de verano. Claro que aquí, nos surgen otra vez un mar de dudas: cuál es el mejor campamento? Cerca de casa o lejos? O incluso fuera de España? Mejor que vayan los hermanos juntos o en diferentes turnos? O los mando al público?

Así es como es habitual que los padres se coman la cabeza para tomar la mejor decisión. Los campamentos de verano, en general todos ofrecen una gran diversión, y además la posibilidad de aprender bien deportes o bien idiomas además de la convivencia y el cumplimiento de unas normas. ¿Y la idea de mandarlos al extranjero? ya de mandarlos a un campamento hacerlo a lo grande, van a conocer gente de otros países con los que poder mantener el contacto por mail, van a estar lejos de casa y deben afrontarlo como un reto personal… pero luego empecé a barajar los contras: en 10 días o 15 días de campamento no se van a hacer bilingües por lo que me parece demasiado trayecto, trasbordos, aeropuertos para mandar a los niños solos tan lejos… aquí en España existen  buenos campamentos, con clases de inglés y profesores nativos, donde poder sin tanto revuelo, afianzar por lo menos los conocimientos adquiridos durante el curso, y conocer nuevos amigos, tener normas de convivencia y unos horarios que cumplir al mismo tiempo que disfrutan del verano, de actividades imposibles de realizar durante el curso y comparten el tiempo con compañeros de su misma edad y del resto de España.

En el centro de España, en Galicia, en el sur, el levante… Lo importantes es buscar seguridad, aprendizaje y diversión a partes iguales e informarse bien por aquel que más nos guste. Fijarse bien en la página web del campamento, sobre todo en los videos ya que una imagen vale más que mil palabras y son muy significativos de lo que acontece en el campamento y como se lo pasan los participantes. Además es importante llamar a la oficina y que nos trasladen telefónicamente la seguridad y responsabilidad que se busca a quienes compete el ciudad de lo más valioso de la casa, e incluso si nos quedan dudas poder acudir a una visita de las instalaciones es otra estupenda opción…

Son excelentes aquellos campamentos que combinan actividades y clases, pues son los más completos… A disfrutar del verano von Egacamps!!